lunes, 8 de febrero de 2010

Perspectiva

Su vida se basaba solamente en permanecer a la espera d lo q pasaba del otro lado d donde ella vivia. Compartia su vivienda con varios seres semejantes a ella. La unica diferencia q se podia encontrar entre ellas eran sus sentimientos, esas dos posibilidades q hacian q un grupo se despida del otro inmediatamente. A veces con anticipacion, otras repentinamente, como lluvia convectiva.
 Su vecindario no era muy poblado q digamos, tenia solo una casa vecina, a su izquierda o derecha, dependiendo la perspectiva.
 Nadie puede ver q es lo q hacen ellas cuando estan en sus casas, pero todos saben cuando salen d alli.
 Un dia, la vida d ella transitaba por el mismo sendero d siempre, sin cambio alguno. Hasta q se empezo a sentir una leve turbulencia. Se percibia el cambio d atmosfera. Todo era mas denso, ya q todos sabian lo q eso significaba. Para ellas era un rito, el ser elegidas para conocer q hay mas alla d la puerta. Muchos proclamaban q dependiendo del sentimiento se iba a un lugar o a otro, respectivamente d cual d los dos sea.
 Fue en ese momento cuando un grupo d individuos ya conocidos pero no por eso queridos, comenzo a separar un gran grupo d ellas, entre las q estaba nuestra amiga.
 Finalmente iba a conocer el significado d su existencia. Fue cuando se abrio la cortina d plastico transparente, abriendo paso e invitando al gran grupo a lanzarse fuera d su ya acogedora habitacion en la q compartio tanto tiempo con sus pares.
 Alli estaba ella, fuera. Sinto q no podia perder el tiempo paralizada, tenia q darse una pantallaso rapido d lo q pasaba a su alrededor. Fue cuando vio a sus vecinos, a su izquierda, quienes se lanzaban imitando a las d su grupo. Todo a su alrededor era vegetacion, parecia un parque o una plaza.
 En ese momento, mientras resvalaba por una superficie plana, distinguio a una figura enfrente. Parecia una jovencita.
- Vaya! Dijo la pequeña cuando percibio la presencia d mas d sus familiares caer por la mejilla d la chica al mismo momento d escuchar:
- No insistas mas, no podemos seguir haciendo esto...
 La muchacha dio media vuelta y se marcho.
 La pequeña gota contó 6 segundos, hasta el momento d la colision.
 Mientras aun seguia con vida, diviso la expresion del joven. Era extremadamente triste.
- Claro... Se dijo a si misma. Habia entendido cual fue el sentimiento q la habia hecho ser libre. No podia creer la cantidad d sus amigas q caian y se estrellaban contra el suelo. Ella no era capaz d expresarse, ella no podia llorar. Lo unico q la podia hacer sentir mejor, es compartir con el dueño d su casa sus ultimas palabras:
- Si hubiera sido por felicidad, moriria cuantas veces sea necesario con tal d ver una sonrisa en tu rostro...

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