Él acababa d llegar y presentia q algo podia pasar, no obstante, se adentro en busca d lo q deseaba en ese momento, y dejo d lado lo q deseaba desde hace tiempo.
- Vaya, parece q esta vez me voy con las manos vacias - Decia el joven levemente frustrado por su falta d fortuna.
Sin embargo, no cesó su busqueda y siguio con esperanzas d no volverse a su casa con las manos vacias. Caminó un buen rato, advirtiendo cada uno d los posibles encuentros con su ansiado. Interesante se volvia la caminata al recordar q se le estaba permitido reir y ser feliz a simple vista.
Llegado el fin d su recorrido, sus animos caian y presentia q d nada servia seguir buscando. Fue en ese momento, cuando aparecio ella, lo q deseaba encontrar pero no esperaba hacerlo. El estaba en busca d algo q lo llenara momentaneamente, deseo q se vio desterrado inmediatamente en el instante q ella hizo acto d presencia.
Parecia como si aun estuviese contando las veces q sus rizos giraban. Ellos posaban sobre sus hombros, y con solo mirarla sabia q si se acercaba sentiria su olor caracteristico, una fragancia q podria compararse al aroma q posee el cielo. Su cintura aun poseia la estructura ideal para sus manos, contradiciendo la posibilidad d q sus labios tengan la forma como para los del joven desconsolado.
- ... Eres tu? - Pregunto la niña, tal como el la queria recordar, sin q nada haya cambiado.
- Si, nunca hubiese pensado encontrarte en este sitio! - Agrego el muchacho con una sonrisa d oreja a oreja, sin poder disimular tanta alegria contenida en forma d tristeza.
Luego intercambiaron comentarios acerca d lo q cada uno estaba haciendo en ese lugar y en ese momento, pero claro, él lo unico q queria era mirarla a los ojos y q ella tradujera todo lo q tenia para decirle, tal y como solia hacerlo...
Pero manejar tantos sentimientos y expresar tanta contrariedad a lo q le pasaba por dentro, le hizo estar seguro d lo q podria pasar.
- Debo irme, no creo poder soportar un instante mas sin besarte - Declaro el enamorado con ojos temblando tal cual un rio calmo lo haria
- ... no tienes por q besarme, pero tampoco tienes por q irte... - Aclaro ella d manera soslayada.
A pesar d ese comentario neutral hecho por la chica vestida d blanco, él no podia interpretar otra cosa q no sea puro y completo rechazo, infortunio total.
En ese momento, dio media vuelta y comenzo a caminar en direccion contraria a su actual causante d tristeza. Su despedida seria repentina y tragica para el futuro d no ser porq fue retenido por su mano, tan calida y suave, tal como la recordaba d aquella vez q aun podia recibir sus caricias.
- No t vayas, mi corazon exclama q le gusta estar cerca tuyo... - Escucho el inconsolable chico al girar.
- Mi lugar ya no es aqui, desde el dia en q... -
Aquellas palabras habian sido interrumpidas por la adiccion en la q estuvo sumergido durante tanto tiempo, un beso d sus aterciopelados labios.
Vaya momento, sus pulmones no podian respirar otro aire q no sea el q salia d ella. Podia sentir el salado sabor d las lagrimas derramadas por ambos. Sus cuerpos se acercaban lentamente al estado en el q se encontraban ya hace tiempo...
Sus manos comenzaban a sentir una superficie angosta y levemente fria, casi como plastico y ya no se sentia d pie junto a ella, sostenidos el uno de otro por sus brazos y labios.
El momento habia llegado, sus ojos se abrían revelando la presencia d su television apuntando hacia su cama, el sueño habia llegado a su fin una vez mas.
Continuara...?
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